viernes, 11 de septiembre de 2009

No te fuiste

Una primigenia desconfianza vegetal, anterior a mi propia existencia, sabia de padeceres acuáticos cuaternarios, hizo que las dos veces que vine a regar, ellas, exhultantes, lozanas y satisfechas rieran a mis espaldas con sus tiestos rebozantes de agua.

¿Magia, una mano anónima, siniestras goteras invisibles, conexiones subterráneas virtuales? O quizá lo peor; lo más triste y desconsolador. No te marchaste nunca a Cuba. Viviste escondido en el armario acechando la verdadera y declamada solidaridad del que dijo venir a regar, pero que tú, en el fondo, no creíste.

Las sospechas cobraron fundamento cuando, al hacer la maleta, echaste en falta el libro. La incertidumbre de verte desvalijado fue más fuerte y decidiste quedarte.

Por eso no abrí el armario. Tuve miedo de verte víctima y victimario. Preferí dejar la nota y pensar que a tu regreso sabrías perdonar. Un regreso imposible que no había tenido ni siquiera partida.

En el fondo adoro a los desconfiados, porque saben sufrir por lo que es suyo, padecer el reproche de los cumplidores y el rechazo de los mentirosos y ladrones.

Te volveré a ver cuando decidas hacer que regresas.

jueves, 10 de septiembre de 2009

Aforismos (míos y de otros)

AFORISMOS SOBRE LA IMBECILIDAD
Marcelo Martín

Intentar definir la imbecilidad nos involucra

La imbecilidad es el preservativo de las ideas fecundas

El problema de la imbecilidad no es el caso aislado sino la política de frentes

Otro de los problemas de la imbecilidad es su distribución heterogénea en el territorio

La ruina de una comunidad consiste en hacer de la imbecilidad su identidad cultural

La imbecilidad esteriliza la muerte por un ideal

De las tres emociones que despierta la imbecilidad, indiferencia, odio y lástima, la tercera es la peligrosa

Es más fácil controlar a un imbécil engreído que a uno humilde

La diferencia entre un bueno y un imbécil reside en que el segundo no tiene salida

La diferencia entre un imbécil y un necio radica en la inconsciencia del primero

La diferencia entre un imbécil y quien no lo es se observa en que el imbécil siempre conduce por la izquierda

La diferencia entre un trabajador vago y otro imbécil radica en que el segundo cree que es útil

La capacidad de potenciación que tienen más de dos imbéciles carece de límites

Un imbécil nos confunde, dos nos enfadan, tres nos derrotan, cinco es impensable

Solo un imbécil tiene capacidad de ascenso

Sólo los imbéciles se hacen fuertes en sus errores

La solidaridad de los imbéciles con fe arrasa montañas

La convicción de un imbécil puede con la pasión del sabio

La capacidad del imbécil es directamente proporcional al caos que produce

La practicidad es el máximo exponente de racionalidad de un imbécil

La imbecilidad y la bondad asociadas son peores que la inteligencia y la maldad juntas

La imbecilidad se hace verdaderamente fuerte al encender el televisor

Lo paradójico de la fisiología es que el cerebro de un sabio y el de un imbécil funcionan igual

El adiestramiento de animales es la única transferencia de imbecilidad a otras especies

El concepto de seguridad que sustentan las organizaciones esconde una buena dosis de imbecilidad

La imbecilidad institucional cobra cuerpo en objetivos como la transparencia metodológica y las actuaciones modélicas

Lamentablemente existen imbéciles que hacen de la Administración Pública su segundo hogar

Si un imbécil se cruza en su proyecto: a) tenga a mano un grueso documento e invítelo a participar activamente en su discusión. b) Huya

Un hombre inteligente se repone siempre de un fracaso, pero un imbécil nunca se repone de un éxito

Universalismo, Nacionalismo, Americanismo, Europeísmo, Machismo, Feminismo. ISMO: sufijo inseparable que denota propensión a la imbecilidad. ISTA: sufijo que califica al presunto imbécil

La razón separada de la ética es tan nociva como la imbecilidad

El mundo reboza de imbéciles pero ni uno se reconoce como tal

La realidad es la utopía de los imbéciles

La solemnidad es el alter ego de la imbecilidad

El enamoramiento vuelve imbéciles a los sabios. A los imbéciles les tiene sin cuidado

La ausencia de conocimiento nos conduce inexorablemente hacia la imbecilidad (no confundir: hay imbéciles informados y sabios incultos). En colaboración con Marcelino Sánchez de Ubeda.

Si el enfrentamiento con la imbecilidad es una forma de xenofobia, el que suscribe merece la horca

No te apresures por llegar, siempre te antecederá un imbécil

La vida del imbécil tiene siempre un final feliz, la muerte

La imbecilidad no se toma ni un minuto de vacaciones –es más, en vacaciones hace horas extras-.

Si reconoces la imbecilidad, pasas a un nivel más refinado de ella.

Desde un punto de vista teológico y filosófico: la imbecilidad es justamente la quintaesencia de lo humano, anterior inclusive a la risa.

La imbecilidad reside en el error, la personalidad en la transgresión

La imbecilidad es inherente al ser humano. Apenas puedo con la mía, me retiro

Uno no puede abandonar aquello que no conoce de si mismo, por ejemplo la imbecilidad

La risa es buena porque nos relaja de nuestra inteligencia

Un optimista es un imbécil que cree tener cura

Censar imbéciles en una imbecilidad

El sueño de la televisión es elevar a la gente corriente al nivel de imbecilidad de las estrellas de la tele. Gran Hermano ha sido un paso decisivo (gracias Flaubert)


AFORISMOS DE OTROS

Carlo M. Cipolla
Las cinco leyes de la imbecilidad

I. Siempre e inevitablemente cada uno de nosotros subestima el número de individuos imbéciles que circulan por el mundo
II. La probabilidad de que una persona determinada sea imbécil es independiente de cualquiera otra características de la misma
III. Ley de Oro
Una persona imbécil es una persona que causa un daño a otra persona o grupo de personas sin obtener al mismo tiempo un provecho para si, e incluso obteniendo un perjuicio
IV. Las personas no imbéciles subestiman siempre el potencial nocivo de las personas imbéciles. Los no imbéciles, en especial, olvidan constantemente que en cualquier momento y lugar y el cualquier circunstancia, tratar y/o asociarse con individuos imbéciles se manifiesta infaliblemente como un costosísimo error
V. La persona imbécil es el tipo de persona más peligrosa que existe. El imbécil es más peligroso que el malvado

La Orden de los Imbéciles se divide en tres especies: genios normales y tontos. Los tontos en dos familias: inocuos y perjudiciales. Los perjudiciales en dos grupos: charlatanes y grafómanos

Los imbéciles son peligrosos y funestos porque a las personas razonables les resulta difícil imaginar y entender un comportamiento imbécil

El imbécil no sabe que es imbécil

Robert Musil
Ocasionalmente, todos nosotros somos imbéciles. Y debemos actuar ocasionalmente como ciegos o semiciegos; si no fuera así, el mundo se cerraría; y si alguien pretendiese deducir de los peligros de la imbecilidad la regla "Abstente de juzgar y de decidir en todo lo que no comprendas completamente", permaneceríamos inertes

¿Qué noción, o noción parcial, se puede tener de la imbecilidad cuando la noción de razón y de inteligencia está en decadencia?

Mario Benedetti
El día en que se pierde la inocencia y se empieza a convencer de su ingenio, ese es el instante crítico en que todos nos volvemos imbéciles

Ortega y Gasset
Un hombre humilde que al intentar valorarse advierte que no posee ninguna cualidad excelente se sentirá mediocre, vulgar, mal dotado: pero no se sentirá imbécil

Respecto de la imbecilidad nadie está libre de delito

El enamoramiento es un caso de imbecilidad transitoria

Erasmo
Ningún hombre soportaría a otro hombre si no se engañaran mutuamente, se adularan unos a otros y usaran de complacencia, frotándose mutuamente con la miel de la imbecilidad (Stultitia)

Leonardo Sciascia
Si existe una señal de reconocimiento del imbécil, sin duda alguna es su incapacidad para ver el lado humorístico de una situación

Un imbécil es un imbécil, dos imbéciles son dos imbéciles, diez mil imbéciles son una fuerza histórica

El imbécil es complicado, mucho más que el inteligente

La adulación es otra característica del imbécil

En el tirano se acumula toda la imbecilidad de sus partidarios

Nadie merece ser alabado por su bondad si no tiene la fuerza de ser malo, cualquier otro tipo de bondad no es, la mayorías de las veces, más que imbecilidad

La muerte confiere solemnidad aún a los imbéciles

John Kenneth Galbraith
Cuando se selecciona a la gente no por su capacidad o inteligencia sino por (la cantidad de acres que poseen o lo que usted quiera), hay grandes probabilidades de concentrar a un alto número de imbéciles

Flaubert
La religión tiene cierto parentesco con la imbecilidad. Los niños, ancianos, mujeres y personas simples son los que más gozan con las ceremonias sagradas. Los primeros pilares de la religión, amigos de la simplicidad fueron acérrimos enemigos de las ciencias

Respeto mucho la imbecilidad humana. Es lo único que me da una idea de la eternidad

El sueño de la democracia consiste en elevar al proletariado al nivel de estupidez del burgués. El sueño se ha cumplido, al menos en parte.

La imbecilidad es una roca inexpugnable: todo el que choca contra ella se despedaza.

Alexander Feldman
Imbécil es aquel que, poseyendo órganos sanos y poder de raciocinio normal, no saber disponer de él correctamente


Oscar Wilde
La imbecilidad es el único pecado verdadero

La imbecilidad más peligrosa es una inteligencia aguda

Paul Tabori
Imbécil es aquel donde se asienta la omisión, la perezosa y a menudo voluntaria negativa a utilizar lo que la naturaleza nos ha dado o la tendencia a utilizarlo erróneamente

Vladimir Nabokov
Sobre la imbecilidad: hombres que se emborrachan de cerveza en cenagosos bares, sustituido satisfactoriamente el proceso de las ideas por una música de radio de tonos porcinos.
El respeto que suscita un magnate de los negocios en su pueblo natal
Críticos literarios encomiando los libros de sus amigos o partidarios
Hermandades, órdenes místicas
Gente a la que divierten los animales amaestrados
Miembros de club de lectores
Todos los que existen porque no piensan, refutando así el cartesianismo
El próspero campesino. El político floreciente
Los parientes de ella -su horrible familia carente de humor-

M.E. Cioran
Hay algunos hombres tan imbéciles que si una sola idea aflorara a la superficie del cerebro, ésta se suicidaría aterrada de su soledad.

Proverbio Chino
Cuando el sabio señala la luna, el imbécil mira el dedo.

Murphy
No discutas con un imbécil, la gente podría no notar la diferencia

La necesidad de vislumbrar una salida en esta vida, ha sido el punto de partida de famosos y celebrados suicidios

Anónimo
La madre de los estúpidos siempre está preñada
La imbecilidad recibe millones de aplausos. De sus coautores
La diferencia entre un genio y un estúpido está en que un genio tiene sus limitaciones
Es imposible organizar una cruzada contra la imbecilidad. Sería imbécil
La imbecilidad posee la misma inocencia y la misma ferocidad que el animal
Joven es quien todavía no sabe que ha sido un imbécil
No hay ningún imbécil que no encuentre su compañero

Eros Driusani
Los malos a veces descansan, los imbéciles nunca

William Hazlitt
La fuerza intelectual no es como la fuerza física. No tiene la menor influencia sobre el intelecto de los otros, si éstos no entran en simpatía contigo. En efecto, saber mucho más sobre un tema no te confiere superioridad, esto es poder sobre los otros, sino que heca que te resulte todavía más imposible causarles la menor impresión. ¿Es ésta una ventaja para ti entonces? Quizá en lo que atañe a tu satisfacción personal, pero crea un abismo aún mayor entre la sociedad y tú

Alexander Pope
Temen los ángeles poner el pie donde los imbéciles se precipitan

Friederich Schiller
Hasta los dioses se rinden ante la imbecilidad

Charles Baudelaire
La imbecilidad es con frecuencia ornato de la belleza; ella es la que da a las miradas la opaca limpidez de los estanques negruzcos y la calma oleosa de los mares tropicales. La imbecilidad es siempre una conservación de la belleza: retrasa las arrugas

Roland Barthes
Si fuese posible un análisis científico de la imbecilidad, toda la televisión se desmoronaría
El modo de ser de la estupidez es el triunfo. Frente a eso somos impotentes. Sólo cabe interiorizarla, elaborarla en nuestro interior en dosis homeopáticas; en cualquier caso, no demasiado

Paul Gauguin
No sabemos realmente qué es la imbecilidad hasta que no la hemos experimentado en nosotros mismos

Oliverio Ponte di Pino
Toda reflexión sobre la imbecilidad humana no es en el fondo, sino una autobiografía
La imbecilidad no conoce antídotos
La imbecilidad es:
a. Indefinible; b. Refractaria a todo análisis científico; c. Irreductible a categorías filosóficas
No hay imbécil más molesto que el que no sabe que lo es, ni tonto más desvastador que el que ignora que lo es y además se cree sabio e inteligente

Ennio Flaiano
La imbecilidad de los otros me fascina, pero prefiero la mía

He hecho algunos estudios sobre la imbecilidad humana pero no he conseguido más que probar mi propia imbecilidad. Y, sin embargo, la que más me molesta es la ajena

Un literato reprochaba al editor de un semanario con una gran tirada la pobreza de ideas de su revista, y hasta la empecinada y extrema imbecilidad que suministraba a sus lectores. “Ya lo sé”, contestó el editor, “pero si usted es capaz de hacerlo aún más imbécil, le nombro director ahora mismo. Llevamos años tratando en vano de empeorarlo.

Bertrand Russell
La vida dicen, se ha desarrollado gradualmente del protozoo al filósofo, y este desarrollo, aseguran, es sin duda el progreso. Por desgracia todo esto nos lo asegura el filósofo , no el protozoo

Alberto Salza
Un investigador que se da cuenta de que trabaja en una institución imbécil y perniciosa para la humanidad y no se rebela por lo menos yéndose a otra parte adopta un comportamiento en esencia estúpido; mientras que, si se marcha, es un estúpido para la mayoría de los demás.

Stith Thompson
El imbécil se toma las cosas tan al pie de la letra que se atiene a las instrucciones incluso cuando no debería hacerlo

Plinio
Ningún mortal es sabio a todas horas

Séneca
De cuando en cuando es agradable ser imbécil

Altan
- Es usted un imbécil!
- Maldición! Se ha filtrado la noticia

- Papá me siento imbécil
- No te enfurruñes, se te pasará: de mayor te sentirás gilipollas

- Papá el mundo me parece imbécil, peligros y repugnante
- Disfruta con tus ilusiones mientras seas un crío, porque después cambiarás


Gracián
Cualquier imbécil puede decir la verdad. Pero para mentir se necesita inteligencia

Son imbéciles todos los que lo parecen y la mitad de los que no lo parecen

Totó
No puedes volverte imbécil porque ya lo eres
Es usted un imbécil, infórmese
Es usted un imbécil, mírese al espejo, convénzase
A veces hasta un imbécil tiene una idea
Señor se nace, imbécil se muere

Montaigne
Nadie está excento de decir imbecilidades: El mal está en decirlas con pompa

Stephen Vizinczey
Por extraño que pueda parecer, ninguna dosis de instrucción puede curar la imbecilidad, y una instrucción formal la fortalece

Jacques Lafitte
Un imbécil rico es un rico; un imbécil pobre es un imbécil

Warren Buffett
Deberías invertir en una empresa que pueda ser dirigida por un imbécil, porque tarde o temprano un imbécil la dirigirá

Eisntein
Sólo dos cosas son infinitas: el universoa y la imbecilidad humana, y en cuanto al primero no estoy muy seguro

Nietzsche
Uno de los medios más sutiles de engañar, al menos durante el mayor tiempo posible, y de fingirse, con éxito, más estúpido de lo que uno es –cosa que en la vida ordinaria es a menudo tan deseable como un paraguas- se llama entusiasmo.

Karl Kraus
No tener una idea y poder expresarla; eso hace al imbécil
El secreto del agitador es volverse tan imbécil como sus oyentes, de forma que éstos se crean tan inteligentes como él
El deporte es un hijo del progreso y ya está contribuyendo pos su cuenta a imbecilizar a la familia
La ortodoxia de la razón imbeciliza a la humanidad más que cualquier religión

Guide
Cuanto menos inteligente es el blanco más imbécil le parece el negro
¿Qué es mejor, ser imbécil o calvo? Calvo, se nota menos

Stanislaw Lec
No provoquéis a un imbécil para que escriba una obra maestra. ¿Y si lo hiciera?

Franklin
Todos nacimos ignaorantes, más hemos de trabajar duro para seguir siendo imbéciles

Raffaele La Capria
Hay gente que nace estúpida. Otros para serlo, tienen que ir a la universidad

Wittgenstein
Si los hombres no cometieran a veces tantas imbecilidades, no ocurriría absolutamente nada inteligente

Herbert Achternbusch
Si son ya tamimbéciles aquellos a quienes les gustan mis libros; figúrate cuánto deben serlo aquellos a quienes no les gustan (reemplazar libro por tu actividad u obra preferida)

Sigmund Freud
Existen 2 maneras de ser feliz en esta vida, una es hacerse el imbécil y la otra, serlo.


Bill Watterson
A veces pienso que la prueba más fehaciente de que existe vida inteligente en el universo
es que nadie ha intentado contactar con nosotros.

Mark Twain
Es mejor tener la boca cerrada y parecer imbécil, que abrirla y disipar la duda.

Orson Welles
Muchas personas son lo bastante educadas como para no hablar con la boca llena, pero no les preocupa hacerlo con la cabeza vacía



FINAL
Siempre queda la posibilidad de destilar amargos provervios, máximas atormentadas y aforismos paradójicos, en vista de que la meditación sobre la imbecilidad prefiere, desde antiguo, la forma breve.
¿Cuál es la relación entre la percepción de la imbecilidad ajena y la conciencia de la propia? (gracias a Ponte di Pino)

miércoles, 5 de agosto de 2009

La obra reciente de Zumpano

Transiciones

Para los que disfrutamos en casa la obra de Zumpano anterior a esta indeclarada nueva etapa, para esos antiguos enamorados de territorios/islas plagados de anécdotas y narrativas a veces infructuosas, ver esta renovada tanda de color nos mueve a la alegría, no sin un dejo de nostalgia.

El planeta visto desde estas latitudes primermundistas parece haber perdido peso, y ganado en levedad al decir de  Italo Calvino en una de sus seis propuestas para el próximo milenio. Zumpano se promete mucho más contemporáneo, porque no me atrevo a decir posmoderno ya que para muchos posee un sentido de hedonismo o directamente superficialidad… digamos entonces rabiosamente actual.

Leve, sensual, sintético, inmediato, visualista, fragmentario, Zumpano parece haberse comprado unas gafas de ver demasiado cerca su producción anterior, y donde algunos vemos pérdida otros ven énfasis, donde algunos añoran narrativa otros disfrutan del flash, donde había barroquismo ahora se ve una luz más clara y, por tanto una sólida definición del trazo, del límite, del borde y también del fondo.

Porque es en el fondo donde más moderno se hace la obra de Zumpano, plano, totalizador, soporte monocromo de la complejidad menguada. Se hicieron casi historia aquellos subpaisajes interiores que afloraban “desde el fondo de la tierra” como un recuerdo vago de otro continente.

Zumpano se hace también global, en tanto actual, y se suma a una nueva latinoamericaneidad menos sufridora, menos llorosa y vindicativa. Aflora aún más ese sentido de levedad que Calvino define en su obra como una  “operación que ha consistido, las más de las veces, en sustraer peso; tratado de quitar peso a las figuras humanas, a los cuerpos celestes, a las ciudades; tratado sobre todo de quitar peso a la estructura del relato y del lenguaje”.

Ese relato es al que le asignamos mucho peso específico en su obra anterior y que no renunciamos a perder, tal vez cambiar, como razonable interrupción en una búsqueda, ante la improbabilidad del estancamiento.

Hay, finalmente, una obra que marca un decurso que rompe con casi todo el universo pictórico del actual Zumpano, La Familia Numerosa, la renovación casi total, la quinta marcha que probablemente inaugura otros territorios por explorar, pero con la contundencia del trabajo pasado. Por ahí también queremos verlo irse, de madre, en una rabiosa individualidad, desatada de todos los lazos.

jueves, 9 de octubre de 2008

Problemas conyugales

Marido y mujer acuden al psicólogo tras veinte años de matrimonio.
Cuando se les pregunta cuál es el problema, la mujer saca una lista larga y detallada de todos los problemas que han tenido durante esos años de convivencia:
Poca atención, falta de intimidad, vací­o, soledad, no sentirse amada, no sentirse deseada... La lista es interminable. Finalmente, el terapeuta se levanta, se acerca a la mujer, le pide que se pare y la abraza y besa apasionadamente mientras que el marido los observa con una ceja más alta que la otra. La mujer se queda muda y se sienta en la silla medio aturdida.
El terapeuta se dirige al marido y le dice:
- Esto es lo que su esposa necesita al menos tres veces por semana. ¿Puede hacerlo?...
El marido lo medita un instante y responde:
- Bueno, la puedo traer los lunes y los miércoles, pero los viernes tengo fútbol...

Patrimonio y Sociedad


El conocimiento mutuo como estrategia de una gestión coordinada entre el medio ambiente y la cultura


La distancia que media entre los avances científicos y las prestaciones sanitarias de la Seguridad Social es similar a la que separa la gestión medioambiental de la del patrimonio cultural. ¿Un poco exagerado? Puede ser. Asomémonos a esta ventana…

Sin ánimo de ponerme académicamente pedante, es sabido que la gestión del patrimonio cultural se sustenta equilibradamente sobre tres pilares: investigar, conservar y difundir. Otra tarea descomunal, de carácter horizontal, es la de documentar el patrimonio, y habitualmente se la incluye en investigación, pero si lo analizamos detenidamente veremos que cada día es más equidistante de las tres (hasta que me atreva y diga que se sustenta en cuatro pilares). Digo “equilibradamente” porque sólo investigación, remite a un mundo autista, elitista y vacuo; si le sumamos sólo la conservación, nuestra tarea carecerá de fin social. Difusión e investigación nos remite a una mera publicidad profesional, mientras que conservación y difusión nos habla de fines mediáticos carentes de contenido. Finalmente, conservación, a secas, refiere a un museo sin público, y difusión en solitario, a propaganda.

Hasta no hace tanto la gestión del patrimonio histórico estaba fuertemente escorada hacia la pura y dura conservación (en 1993 ya hablábamos de patrimonio como factor de desarrollo, en el 96 incluimos el turismo cultural, y un poco más tarde empezó a sonar la palabra interpretación, todas estas apreciaciones son parte de la subjetividad del autor). Todavía podemos ver restauraciones y puestas en valor de edificios de carácter histórico a los que se les busca una funcionalidad posterior, museos con vitrinas y cartelas anteriores al Concilio de Trento, yacimientos arqueológicos carentes de accesibilidad física e intelectual (no voy a hablar de inclusión (1). porque algunos gestores no sabrían de qué hablo), centros históricos sin señalización ni programas de sensibilización para la población local, recursos culturales cerrados o ignorados en los planes turístico-culturales de un territorio.
Por contrapartida, nuestros primos de “medio ambiente”, y conservadores de espacios naturales protegidos, mantenían aislados los ENP del resto del territorio, como si de paraísos naturales se tratara (el Congreso Mundial de Parques Naturales de 1992 así lo confirma), ignoraban a las poblaciones locales en tanto no se encuadraban a los planes de manejo de los recursos ambientales, carecían de programas concretos de integración de arquitecturas rurales dispersas, yacimientos arqueológicos, emergentes materiales prehistóricos, etc., limitando su universo patrimonial a conceptualizaciones etnográficas un poco anticuadas y que fueron aggiornando a medida que transitábamos el boom de la educación ambiental que culminaría mucho después con el desembarco de la Interpretación del Patrimonio y los hoy famosísimos centros de interpretación.

Hoy ya existe al menos una sensibilidad de entendimiento que no quiero valorar aquí, ni tampoco precisar en cuanto a quién es más sensible al concepto de patrimonio del otro.

Porque patrimonio es todo (o casi todo, se me ve el plumero posmoderno), natural y cultural, como una sola pieza donde es imposible diseccionar un pájaro de una herramienta de labranza y una catedral del paisaje que la enmarca. Y lo más importante: la población local que se apropia, modifica y vive en el territorio que sustenta ese patrimonio. Por tanto, la gestión del patrimonio ha de ser territorial, de la misma forma que la planificación territorial ha de tener en cuenta los recursos patrimoniales (naturales y culturales).

Territorio
¿Por qué esta insistencia en el territorio (2)? La respuesta es sencilla: sólo a partir de éste podemos identificar, seleccionar y conservar nuestro patrimonio. Si hemos aceptado que los bienes son testimonios de valores culturales, la comprensión de éstos nos remite, en una primera instancia, a un lugar donde se originan y, tal vez, aún se encuentran; a un espacio en el que se han dado unas determinadas condiciones sociales, no necesariamente particulares, claves para la “lectura cultural” de los objetos y acciones patrimoniales. En realidad no estoy utilizando el término de territorio en el sentido de soporte físico, a la vieja usanza, por desgracia muy al uso aun hoy. Intento huir de la búsqueda romántica de esa correspondencia entre uniformidad física y unidad de carácter (3). No creo que el espacio, sus características físicas, expliquen por sí solas la presencia de uno u otro patrimonio; el paisaje no produce un patrimonio, son los colectivos que viven en él sus productores. Y son ellos también quienes territorializan ese espacio y hacen del paisaje parte de su territorio, ofreciéndonos las claves para la identificación del patrimonio y, por supuesto, para su conservación, porque, como hemos comprobado en numerosas ocasiones, la intervención sobre el objeto que se realiza al margen de los procesos sociales de su entorno no garantiza su continuidad en el tiempo.

El paisaje “natural” no es sinónimo de territorio, menos aún si lo que se busca en el primero es la esencia del colectivo que lo habita (aunque se la disfraza con el término identidad), su inmutabilidad en el tiempo (4). Territorios y paisajes son dinámicos. La permanencia de las antiguas premisas, la exclusiva consideración del territorio como un soporte físico y no como un producto cultural, se materializa en muchas de las iniciativas y proyectos en los que, tras la delimitación en el mapa de un entorno con buenas cualidades estéticas, se termina por adornarlo con las tipologías más comunes del patrimonio. Si se trata de un medio rural, cosa frecuente para quienes identifican territorio con soporte físico o con paisaje natural, entonces aquellos relacionados con el patrimonio etnológico, sean antropólogos o no, están de suerte: se les llamará para que adornen ese bello paisaje con las tipologías más reconocidas de ese patrimonio “más modesto” (molinos, caseríos, cortijos...) . Y más aún: el proyecto se identificará como un estudio de los recursos naturales y culturales de una zona x. Pero ¿tiene sentido que se siga localizando a los bienes patrimoniales de forma aislada, vinculándolos por la sola inclusión dentro de un área delimitada? ¿es lógico primero localizar las tipologías de bienes que se consideren a priori importantes, para luego intentar relacionarlas desde los escritorios? Todos los pueblos tienen iglesias y posiblemente hayan tenido su molino, pero ¿son todas las iglesias y todos lo molinos recursos culturales de las distintas áreas culturales?

Uso público
Volvamos al año 92 y aquel Congreso ya citado, un original enfoque proponía a los ENP como “centros difusores de las nuevas estrategias de desarrollo sostenible, laboratorios naturales donde desarrollar nuevas políticas de ordenación y gestión del territorio, espacios abiertos a la sociedad”, enfoque que debería ser hoy una premisa compartida por los gestores del patrimonio (natural y cultural) para el territorio en general, con o sin protecciones especiales.

La dinámica introducida por las renovadas demandas de ocio por parte de la sociedad: turismo cultural y de naturaleza, tienen, en su mejor proyección, una respuesta adecuada en el universo del patrimonio natural, el que esperamos sea compartido por los gestores culturales territoriales: el concepto de uso público.
Se trata de la ordenación de actividades producidas por la demanda de naturaleza con fines recreativos, educativos y turísticos, a lo que podemos agregar ahora también respuestas a la demanda socioeconómica de las poblaciones locales.

Según EUROPARC-España, el uso público es el conjunto de equipamientos, actividades y servicios que, independientemente de quien los gestione, debe acometer la administración del espacio natural protegido, con la finalidad de acercar a los visitantes a sus valores naturales y culturales, de una forma ordenada y segura, que garantice la conservación y difusión de éstos a través de la información, la educación y la interpretación ambiental (5).

Sigamos con esta definición, el uso público cumple una serie de funciones básicas relacionadas con la visita de los ciudadanos a los espacios naturales protegidos: divulgación, información-orientación, recreación, interpretación del patrimonio, educación ambiental, comunicación, seguridad, turismo (oferta complementaria), señalización. Además puede llevar una serie de funciones asociadas a las anteriores: capacitación, publicaciones, promoción y comercialización, entre otras.

La pregunta que cabe hacerse es ¿por qué los gestores del patrimonio cultural disperso en el territorio, carente de protecciones especiales, no promueven este concepto, incluso cuando existe el conocimiento de la alta fragilidad de los recursos patrimoniales tangibles e intangibles?

Hay una gran carencia en el ámbito de la gestión cultural y patrimonial, la falta de planificación; el acometer proyectos de restauración, recuperación de emergentes materiales de otras épocas, realización de equipamientos culturales de difusión patrimonial (museos etnográficos, ecomuseos, parques culturales, rutas o itinerarios, centros de visitantes mal llamados de interpretación, etc.) sin conexión con el territorio ni estudios históricos que apunten a la contextualización de dichos equipamientos y los recursos tangibles e intangibles de un territorio.
La planificación es el primer paso antes de programar actuaciones.

Tanto los “naturales” como los “históricos” se ven superados por las demandas, y muchos diseñan sus programas de instalaciones de acogida, difusión e interpretación, gabinetes pedagógicos o aulas de naturaleza sin haber tenido la precaución de analizar los aspectos prioritarios del uso público: tipo y cantidad de visitantes; situación, tipología, diversidad y accesibilidad física e intelectual de los recursos naturales y culturales susceptibles de convertirse en productos culturales de consumo y, por ende, equipamientos de uso público; algo insospechado como la capacidad de acogida (en algunos monumentos como la Alambra se tuvo en cuenta este concepto hace muy pocos años), tanto de los espacios naturales como de los recursos patrimoniales; conocimiento del grado de desarrollo de la oferta turística que les afecta; sistemas de transporte privado y público no sólo en parques naturales, sino también en territorios culturalmente frágiles, con poblados históricos carentes de infraestructuras; etc.

La demanda turística se centra habitualmente en los lugares más emblemáticos del territorio, con los consiguientes impactos negativos e insatisfacción de los visitantes, caso que hace muy difícil un cambio de sentido debido a una falta primigenia de planificación.

La aplicación del concepto de uso público en territorios no protegidos significa organizar lo disperso, encauzar las actividades no reguladas, aprovechar las sinergias que producen los programas de desarrollo local, en síntesis, nuestros poblados históricos o comarcas con una fuerte identidad cultural no pueden carecer de uso público, no pueden mantener la falta de regulación de la estancia y actividades de los visitantes, aun cuando a veces existen equipamientos y servicios, pero irracionalmente localizados, como tampoco carecer de una serie estudiada y planificada de mensajes, tanto los estrictamente informativos como los de carácter interpretativo y educativo, que permitan mejorar el sentido de responsabilidad del ciudadano de forma que acreciente su sensibilización y actitud de respeto hacia el patrimonio.

Después de trabajar varios años en la administración de cultura de la Comunidad Autónoma de Andalucía, creo oportuno hacer un llamado a los gestores de patrimonio acerca de tres acciones básicas que podrían tender a comprender e implementar un sistema de uso público en territorios no protegidos: proponer delimitaciones territoriales sustentadas en homogeneidad territorial, cultural y productiva (comarcalización); realizar inventarios patrimoniales (tangible e intangible) relacionados con dichas delimitaciones; realizar planificación cultural e interpretativa de dichos territorios y, finalmente, fomentar la coordinación de administraciones de forma que la realización o adecuación de recursos patrimoniales, la construcción de nuevos equipamientos culturales complementarios, la difusión e interpretación, los programas educativos y la oferta turística se organicen de forma coherente y relacionada con el territorio, tanto en su pasado como para su futuro.

Debemos intentar, “naturales” e “históricos”, abandonar la sustitución de la programación por la planificación (un plan incluye un programa y este a su vez una tarea o acción, disculpen la pedantería). Podemos constatar que se trabaja en programas donde se reúnen un conjunto de actuaciones en las diferentes áreas de la gestión (conservación, documentación, difusión, interpretación, educación, mantenimiento, ejecución de equipamientos, etc.), pero sin disponer de un diagnóstico de partida o una estrategia general para la gestión (y no quiero introducir el concepto de falta de modelo de gestión, porque tengo poco espacio). Tareas y acciones carentes luego de compatibilidad, coherencia argumental y de objetivos, dispersión territorial, falta de eficacia, y no sigo porque no quiero abrumar más al sufrido lector.

Final
La efectiva gestión del patrimonio natural y cultural incluye su apropiación colectiva, por lo que requiere de condiciones que permitan a los diversos grupos sociales compartirlo y encontrarlo significativo.
El patrimonio cultural (y esto no es ajeno a los gestores ambientales) es, esencialmente, una obra colectiva, producida por el conjunto de la sociedad. Pero en las sociedades altamente diferenciadas la contribución a su construcción y el acceso de las clases sociales a ese patrimonio es diferencial. Grupos y clases se apropian de elementos culturales diferentes que son frecuentemente utilizados como instrumentos de identificación colectiva en oposición a otros segmentos.

Al mirar nuestro territorio como un todo, desde una perspectiva histórico-cultural, podemos determinar una serie de factores que hacen a nuestro discurso y a la comprensión de lo que significará operar en un medio complejo a la hora de proponer estrategias de apropiación de los bienes naturales y culturales como recursos para la gestión patrimonial:

· El abismo cultural entre la vida formal-institucional y la vida cotidiana de las mayorías que configuran nuestros pueblos.
· El predominio en el desarrollo del territorio y en la forma de asumirla, de los intereses, los discursos y las miradas privadas con relación a lo público, aún para analizar problemas públicos.
· Los estigmas, el rechazo o las exclusiones, que han sido la norma en las relaciones entre los sectores sociales y territoriales, entre ciertos grupos de ciudadanos y los funcionarios, entre algunos profesores y los estudiantes, entre una generación y otra.
Estos factores estructurales producen consecuencias:
· Los programas de desarrollo, de difusión patrimonial, de uso público y los procesos de participación no logran sumergirse con facilidad en la vida cotidiana de los habitantes y, por el contrario, enfrentan con cierta regularidad oposición, incomprensión o apatía ciudadanas. A veces, cuando logran algún éxito, éste es pasajero y no permanece en el inconsciente colectivo. Lo anterior también tiene que ver con el hecho de que la elaboración y ejecución de los programas y proyectos no involucran con frecuencia los códigos, símbolos e imaginarios de los habitantes (no contienen conceptos universales, que diría David Larsen, o no son relevantes, que diría Sam Ham), y por tanto no los convocan.
· A nivel general, no hay sentido de pertenencia, ni apropiación del territorio definido como un todo, lo cual limita notablemente los procesos de planeamiento y gestión, resultando muy difícil generar amplios procesos colectivos sustentados en discursos públicos.
· No hay disposición a la colaboración entre sectores sociales diferentes, lo cual limita las posibilidades de ir más allá de pequeños y parciales logros en términos sociales.
· En parcelas de la vida cotidiana, en las micro-ciudades territoriales, sociales y funcionales, hay espacios en los cuales se desarrollan movimientos - acciones ciudadanas que afirman lo que se niega en el ámbito global: sentidos de pertenencia y niveles de apropiación que se viven a través del parque, la iglesia, la tienda, los personajes, las actividades culturales, el equipo de fútbol, ciertos eventos, algunos discursos colectivos, etc. Y esa es una reserva cultural, quizás la más clara de todas (6).

Por tanto, es un hecho que, mientras persista el vacío de investigaciones sobre la forma de percepción de los habitantes de sus bienes culturales, seguiremos desconociendo los datos básicos para vincular eficazmente las acciones referidas al patrimonio con las necesidades de la población. Y esto vale para todos los gestores.

Notas
1. Entendemos por inclusión un marco de pensamiento y trabajo que, negando la existencia de un patrón de normalidad predefinido aplicable al ser humano, considera a la sociedad como una realidad rica y diversa, formada por la suma de múltiples diferencias individuales. Así, no existen “personas diferentes” -ya que todas y todos somos diferentes-, y los derechos de cada una deben garantizarse en la misma medida y con independencia de sus capacidades individuales.
En espacios patrimoniales, la inclusión implica situar en el mismo plano de importancia las necesidades de públicos con habilidades y limitaciones heterogéneas, diseñando una oferta sin barreras que, en palabras de Gorbeña et al. (op.cit.) permita, a cualquier visitante, “acceder, comunicarse (recibir y enviar información) y participar plenamente de todas las oportunidades de disfrute existentes”.
GORBEÑA, Susana; MADARIAGA, Aurora y RODRÍGUEZ, Mercedes. Protocolo de evaluación de las condiciones de inclusión en equipamientos de ocio.Universidad de Deusto, Instituto de Estudios del Ocio. Bilbao, 2002.
(Esta nota fue realizada por Luisa María Gómez, Siente, cultura accesible)
2. HERNÁNDEZ, Elodia, MARTÍN, Marcelo, “Patrimonio y Sociedad. El reto del desarrollo a partir del patrimonio cultural”, en Areté Documenta, Nº 16, septiembre de 2002. Asociación Española de Gestores de Patrimonio Cultural, Madrid.
3. Tengamos presente toda esa tradición de viajeros, eruditos y enciclopedistas de los siglos XVIII y XIX en cuyas obras se escapan en ocasiones una estrecha relación entre los aspectos físicos de los lugares y sus gentes.
4. Un ejemplo de la proyección naturalista del territorio se puede ver en R. Aurín Lopera y F. Cabreras Tosas: “Sobre la identidad del territorio” en OP ingeniería y territorio, Nº 54, 2001.
5. EUROPARC-España, Plan de Acción para los espacios naturales protegidos del estado español. Fundación González Bernáldez. 2002.
www.europarc-es.org/intranet/EUROPARC/ publicado/publicaciones_Europarc-Espana/planaccion.pdf6. García Canclini, Néstor. “Los usos sociales del patrimonio”, en: Patrimonio Etnológico. Nuevas perspectivas de estudio, Colección Cuadernos, Vol X, Consejería de Cultura, Sevilla, 1999.

lunes, 22 de septiembre de 2008

Nuevas conexiones con el patrimonio


Bienvenidas las nuevas tecnologías, teniendo en cuenta que asimilamos el concepto de progreso a la complejidad de la comunicación, tanto en sofisticación de medios como en gasto de recursos. Pero por contrapartida los mensajes se sintetizan hasta hacer desaparecer letras, adjetivos, pronombres personales, ritmos, cadencias y sentido poético al calor de un inmediato SMS.

¿Por qué los nuevos museos, modernos, complejos, técnicamente impecables no asumen como contrapartida los caminos emprendidos por la nueva museología y la interpretación del patrimonio (IP)? en tanto corriente y disciplina que confluyen en la idea de un proceso creativo de comunicación estratégica, entendido como el ‘arte’ de conectar intelectual y emocionalmente al visitante con los significados y valores del patrimonio.

Resulta curioso observar cómo cada vez que tiene lugar un debate sobre cualquiera de los diferentes aspectos de la comunicación y la relación del patrimonio y la sociedad surgen dudas y discusiones respecto a su misma esencia de ser, sus destinatarios, sus medios, etc. Todo ello se debe, probablemente y por muy diferentes razones, a que se ha asumido el uso de los términos nueva museografía e interpretación, olvidando por completo no sólo su verdadero significado sino, sobre todo, su filosofía y sus principios. Es prácticamente seguro que esta situación se encuentra, además, reforzada por la escasez de textos en castellano, que permitirían un acercamiento más real a la interpretación y a cada una de sus especialidades.

Creo que lo más interesante por resaltar, dentro de esta estrategia de comunicar el patrimonio, es el concepto de conectar tangibles e intangibles. Como elementos y atributos tangibles nos referimos a las propiedades de índole física del rasgo o sitio patrimonial. Como elementos intangibles conceptos y propiedades de índole abstracta que surgen a partir de los atributos tangibles del recurso. P.ej. cálido, cautivador, suave, engañoso.

Conceptos universales son también conceptos abstractos pero de carácter superior o elevado en la valoración que posee el visitante. P.ej. amor, libertad, paz, ideales.
Conexión emocional con el visitante (oportunidad que ofrece el texto para producir emociones en el público).
Conexión intelectual con el visitante (oportunidad que ofrece el texto para que el público comprenda conceptos e ideas).

Podríamos así seguir recorriendo temas y temas como los estudios de público, el establecimiento de los temas, la técnica de comunicación oral y escrita, los medios interpretativos personales y no personales, la evaluación. Pero esto es un artículo y no un curso sobre Interpretación.

Sostenemos que la IP es una disciplina que posee una amplia gama de pautas y directrices metodológicas para la comunicación con el público, para la presentación del patrimonio in situ a ese público, y para transmitir un mensaje impactante que, en lo posible, trascienda al mero hecho de la visita. Pero también es un eficaz instrumento de gestión para reducir los impactos negativos e infundir unas actitudes y comportamientos positivos para con el patrimonio (incluido el entorno social)1. Sólo nos queda averiguar todo lo que le falta decir al autor en este pequeño artículo introductorio. Hasta la próxima.


1. MORALES MIRANDA, Jorge, Guía práctica para la interpretación del patrimonio, Junta de Andalucía, Consejería de Cultura, Sevilla 1998.

domingo, 21 de septiembre de 2008

Para desengrasar...

Un inspector escolar llega de visita oficial a un colegio. Luego de saludar a la Directora, y con su permiso, se dirige a una de las aulas elegida al azar. Se presenta a la maestra, y con su anuencia hace algunas preguntas a los alumnos. -¿Qué es un diptongo? Todas las manos se levantan. Elige una. -Son dos vocales incluidas en una sílaba y a veces hay que romperlo para que no suene para la mierda. Sorprendido el inspector dice: -Bien y... a ver ¿qué son dos rectas paralelas? Nuevamente todas las manos. La rubia de trencitas elegida dice: -Son dos rectas que no se tocan ni por puta. -Bien... ejem... ¿qué es la multiplicación? -Es un procedimiento para evitar tener que estar sumando al pedo. El inspector se aparta con la maestra y le dice: -Mire, por un lado los chicos se ve que saben, tienen gran entusiasmo y están motivados, pero es una pena que usen un lenguaje tan grosero. -¡Y mire que me rompo el culo para encausarlos a estos pelotudos que encima me hacen quedar como el orto!

Dólmenes de Antequera

O cómo enterrar dinero público...



Los enterramientos prehistóricos más importantes de la península pueden ser los de Antequera. Los dólmenes de Viera y de Menga, y también el de Romerales, han sido nuevamente investigados, puestos en valor y abiertos para el disfrute de los visitantes. La pregunta es ¿qué se necesita para complementar, apoyar, y hacer más comprensible la visita? Un guía, una exposición que muestre lo que no vemos o no entendemos, servicios sanitarios, una tienda de recuerdos y una cafetería para reponernos de la visita.
El actual equipamiento en torno de los Dólmenes de Antequera supera con creces la relación patrimonio/equipamientos complementarios, al punto tal de que semejante dispendio ponga en crisis la propia efectividad de la presentación del patrimonio. Un edificio inacabado de más de veinte años (de dudoso diseño incluso en aquella época), una parafernalia constructiva que enmascara el medio en que dichos monumentos fueron utilizados, ausencia de servicios como una cafetería, solo son equilibradas gracias a la disponibilidad del personal amable y y con conocimientos que nos acoge y acompaña.


¿Hacía falta tanto hormigón para brindar un servicio y un acercamiento a nuestro patrimonio que sólo se logra con personal? ¿Hasta cuándo las Administraciones de Cultura van a seguir sosteniendo la trasposición de la fórmula efectiva de que un guía es mil veces más efectivo que una exposición y una cafetería es ciento más útil que una plaza seca destinada a un sencillo reloj solar. Léase y entiérrese.


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